miércoles, 11 de septiembre de 2013

GAME OVER: Newey y Vettel dan media estocada al campeonato en territorio comanche



Los libres

Tragicómico y esperpéntico, así debió parecerles a los responsables máximos de la Scuderia el escueto (aunque demoledor) mensaje por radio que dirigían desde el muro de Red Bull a Vettel en los FP2: “Seb, el nuevo alerón funciona”.
Las casi 9 décimas que le había colocado Vettel a Fernando en los Libres 2 eran una losa difícil de asumir. Ferrari llegaba a Monza con grandes expectativas y con algo más en la maleta que buenas intenciones. Un paquete específico y todas las piezas que habían funcionado correctamente en Spa debían ser suficiente para plantarle cara a unos Red Bull que en el “Templo de la Velocidad”, salvo en 2011, habían pinchado en hueso. Error.
El sábado en los FP3 Alonso se acercó a Vettel, y la sideral diferencia del viernes quedó reducida a poco más de dos décimas. Sin embargo, lo preocupante (y significativo) seguía siendo el Long Run demoledor de los energéticos el viernes.

La clasificación

Soy de la opinión de que Fernando tenía muy al alcance una P3 en parrilla y que probablemente nada hubiese cambiado el resultado final del domingo, sin embargo algo falló (otra vez) en esa última vuelta decisiva en Q3 y las opciones de presionar a Vettel desde el inicio volvían a evaporarse.
Con Vettel en Pole y con Fernando quinto, el panorama para Ferrari no parecía el más idílico para presentarle batalla a Vettel el domingo. En un circuito donde habían depositado parte de las esperanzas de poder modificar el rumbo del campeonato y de ir enjuagando la diferencia al alemán, Newey se sacaba de la chistera otro de esos artilugios que son golpes de efecto devastadores en pista, y que terminan por minar la moral de la competencia.
Con Hamilton y Kimi fuera de la Q3 (P11 y P12) la sorpresa del día la protagonizó Nico Hulkenberg y esa magnífica P3 solo por detrás de los intocables Red Bull y a unas (increíbles) poco más de tres décimas. También Massa cuajó una buena clasificación terminando en P4 e intentando alargar la agonía de su más que probable marcha de Ferrari al terminar el curso.

La carrera

Salió bien Massa en la arrancada obligando a Vettel a bloquear ruedas en la primera variante y provocando que en Red Bull saltaran las alarmas por el posible plano al neumático que podría haberle hecho el alemán en esa acción.
Fernando se quitó a Hulkenberg a la salida de la curva 1 y en la vuelta 3 ya era tercero después de quitarle las pegatinas a Webber en la Variante della Rogia.

El embudo de la primera curva se llevó por delante a un Kimi que se tocó con Pérez y que le obligó a pasar por boxes para cambiar el alerón delantero.
La carrera del finlandés fue de recuperación y a la contra pero esa P11 final le alejan definitivamente de la candidatura al título.
Di Resta tuvo menos suerte. Un bloqueo de ruedas llegando a la variante 2 con toque incluido le impidió siquiera completar medio giro al circuito.

Hamilton no salió excesivamente bien y tampoco se observó durante todo el fin de semana que Mercedes tuvieran un gran ritmo, como confirmaron el domingo. Un pinchazo en la vuelta 12 acabó por enterrar cualquier opción de poder acercarse a las plazas de delante. Al final una P9 que le dejan -como a Kimi- prácticamente fuera de la lucha por el título.

Por arriba Fernando había pasado a Massa (vuelta 8) y la diferencia con Vettel en la vuelta 23 se reducía a 4.8 segundos. El plano en la rueda izquierda de Vettel enmascaró realmente el ritmo del alemán que con la carrera dominada se dedicó a cuidar la goma afectada, sabiendo que saldría del Pit Stop por delante de Fernando y que ya con neumáticos en condiciones abriría definitivamente la brecha con el español.
Alonso alargó su parada hasta la vuelta 28 y Vettel volvía a comandar la carrera, esta vez con casi 7 segundos sobre el piloto de Ferrari.
Webber pasaba a Massa en la parada y se pegaba a la cola de Fernando, aunque el australiano no iba a hacer ningún intento serio de adelantamiento en las 25 vueltas siguientes.

Alonso tiraba con todo pero la diferencia con Vettel seguía en aumento. El alemán parecía jugar con el español en el stint final. Si Fernando le recortaba algo en una vuelta, Vettel en la siguiente le respondía con una autoridad aplastante. Las últimas vueltas fueron de paseo para el de Red Bull y Alonso maquilló un resultado que debió ser bastante más abultado. Al final el español llegaba a casi 6 segundos del alemán que en Monza ha dado un paso de gigante para convertirse otro año más en campeón mundial.

Por atrás las posiciones no cambiaban demasiado. Massa llegaba en P4 con un gran Hulkenberg pegado a su alerón trasero. Rosberg acabó en P6.  Ricciardo mantuvo la P7 en parrilla y se llevaba 6 puntos de Monza en un brillante fin de semana para él. Grosjean salvaba los platos en Lotus y finalizaba en una meritoria P8 después de haber calificado en P13 y Hamilton y Button cerraban las plazas que otorgan puntos.

Conclusiones

Ferrari se agarra a ese paquete de mejoras previsto para el Gran Premio de Singapur con el que pretenden poner a Red Bull en aprietos, pero lo cierto es que pocos se esperaban que Vettel saliese de Monza ampliando la ventaja con Fernando y lo que es peor, ganando con esa suficiencia casi insultante.
Ya no hay más oportunidades (¿alguna vez las hubo realmente?) y una nueva decepción en Singapur precipitaría que Ferrari abandonase toda esperanza y concentrase su esfuerzos en el monoplaza de 2014 con lo que, obviamente, dejaría el título en bandeja al joven alemán.
Mientras tanto se pudo comprobar que los tifossi saben perfectamente quién es el auténtico (y único) activo a día de hoy en Ferrari. El baño de multitudes que se dio Fernando en el podio mientras se coreaba su nombre fue otra buena muestra de ello. 

En twitter YUKIOSEKImaddog













jueves, 29 de agosto de 2013

GP DE BÉLGICA 2013: ¿NADAR PARA MORIR EN LA ORILLA?




Hablaba el otro día en un artículo escrito para Quemando Rueda de que íbamos encaminados a la enésima decepción de la dupla Ferrari-Alonso.
Tres años y pico en los cuales Fernando ha acariciado el título en dos ocasiones, pero en los que en realidad, no ha dispuesto de un coche a la altura de la magnitud del objetivo: Derrocar a un equipo Red Bull empeñado en marcar una época en la Fórmula 1 y a un Vettel que comienza a mirar de reojo los siete entorchados de Schumacher. Al tiempo.

Después de ver la cara de Fernando en el antepalco justo antes de salir al podio entendí que mi artículo no iba desencaminado del todo.
Yo contaba con que Ferrari mejoraría algo en Spa (era lógico) y que Red Bull y Mercedes “sufrirían” en un circuito de media carga aerodinámica (punto fuerte de los austriacos y de los alemanes) y que por lo tanto, el via crucis que había sufrido Ferrari en Julio, en Spa debería amortiguarse en parte.

El Gran Premio

El viernes se pudo apreciar que Ferrari habían dado un paso adelante. Alonso marcó el mejor tiempo en los FP1 con pista mojada y en los FP2 fue P7 pero la mayor parte del tiempo la pasó probando alerones (hasta 3 diferentes) y probando distintas configuraciones de cara a la carrera. A pesar de esa séptima posición, las sensaciones fueron buenas y como dijo Fernando después, no había dudas de que Ferrari se había acercado a los equipos de cabeza.
El Long Run que realizan los equipos en los FP2 dejó algunas dudas en cuanto al rendimiento real de Mercedes y Lotus. Sin embargo despejó la duda (si la había) del rendimiento de Red Bull en una pista que en principio no le era del todo propicia. Red Bull apenas tenían degradación y su ritmo en carrera era claramente el más poderoso.

Fernando marcó el segundo mejor crono en los FP3 (a menos de dos décimas de Vettel) confirmando que Ferrari estaba de vuelta y lo más importante, el paso adelante en prestación pura a una vuelta parecía darle a Ferrari por primera vez en lo que va de temporada opciones reales de disputarle la Pole a Red Bull y a Mercedes.

Fernando consiguió en la Q1 el mejor tiempo, en la Q2 fue P2 por detrás de Raikkonen y en la Q3 un trompo en un mal (y decisivo) momento le impidió dar una última vuelta que sus rivales con una pista en mejores condiciones aprovecharon para mejorar sus registros anteriores y que mandaron a Fernando a una dolorosa (e injusta) P9.
Con Hamilton en Pole y con Vettel segundo el panorama para Alonso de cara al domingo (y no digamos ya al título) se oscurecía irremediablemente.

Sin embargo con Fernando en pista nada está firmado de antemano y así lo volvió a demostrar el asturiano.
Alonso salió de manual. En la primera curva era sexto y en Eau Rouge le quitó las pegatinas a Webber para colocarse quinto.
La cabalgada de Fernando continuaba. En la vuelta 4 pasaba a Button y en la 6 hacía lo propio con Rosberg. En poco más de 6 vueltas Fernando estaba en podio.
Las malas noticias venían por arriba. Vettel había pasado en la vuelta 1 a Hamilton de camino a Les Combes y se marchaba claramente del inglés.
Fernando cazó a Hamilton después de su primera parada (vuelta 15). Lewis se coló en la curva 1 y el Ferrari traccionó mejor y salió disparado hacia Eau Rouge. Hamilton con DRS intentó pasar a Fernando en Les Combes pero el asturiano aguantó el envite y poco a poco fue distanciándose del piloto inglés.

Después del primer stint se vio claramente que Vettel tenía guardadas varias décimas en el bolsillo y que Fernando no podría alcanzar al piloto alemán.
El de Red Bull rodó entre 2 y 4 décimas más rápido que Fernando y antes de la segunda y última parada había fabricado un colchón de unos 10 segundos respecto al de Ferrari.
En la parte final de carrera le pidieron a Vettel que aumentase el ritmo porque se esperaba lluvia en las últimas vueltas y la sensación de superioridad respecto a la competencia fue abrumadora. Hubo momentos que Vettel le colocaba 7 décimas a Fernando por vuelta que a su vez, se distanciaba cada vez más de Hamilton.

Vettel salió de su último pit stop con una diferencia con Alonso de unos 7 segundos y en 11 vueltas (de la 33 a la 44) la diferencia entre el alemán y el español se disparó a los 17 segundos que fueron la diferencia final entre Vettel y Fernando. Superioridad abrumadora del piloto de Red Bull como y cuando quiso. Y eso sí es preocupante.

Sensaciones

Por tanto, con la victoria de Vettel y la segunda posición de Alonso, la distancia del alemán sobre el español se dispara a los 46 puntos. Una diferencia de puntos que viendo el monoplaza de uno y otro, a mí se me antoja dificilísima de enjuagar de aquí al final.
Tampoco el calendario parece demasiado favorable a Ferrari. Salvo Monza, en Singapur, Korea, Suzuka y Abu Dhabi Red Bull deberían ser extremadamente competitivos…

Para Singapur Ferrari prepara un paquete bastante completo de actualizaciones encaminadas a mejorar el coche en curva lenta -una de las debilidades manifiestas del F138- y en las que la Scuderia tiene grandes esperanzas puestas para revertir la situación del campeonato.
No será fácil porque Red Bull y Mercedes también han avisado de que en Marina Bay traerán piezas nuevas, el que dé con la tecla tendrá una ventaja casi definitiva de aquí al final.
Dado que prácticamente la totalidad de equipos empezarán a centrarse en 2014 después de Singapur, si la superioridad de Red Bull y la ventaja de Vettel no se han visto puestas en entredicho en estas dos próximas citas, Ferrari, Mercedes y Lotus dejarán el tetracampeonato en bandeja al alemán.

La magnitud de esta empresa solo está al alcance de Fernando. Si Ferrari le proporciona un coche parejo (como mínimo) al Red Bull, estoy convencido de que le discutirá el título a Vettel. Si tras Monza y Singapur la sangría de puntos sigue creciendo, será hora de que Ferrari rescinda el contrato de Domenicali y Fry y se pongan manos a la obra de cara a 2014.

jueves, 1 de agosto de 2013

CRÍTICA DISCO EDITORS: THE WEIGHT OF YOUR LOVE (2013)

No les salió demasiado bien a Editors abrazarse sin más a la electrónica en In This light and on this evening (2009). Si bien es cierto que Papillion era un auténtico trallazo, el resto del disco supuso una sonora decepción. Cambiar a veces te sale bien, en otras, es probable que si el giro es demasiado brusco (y no demasiado acertado), pierdas a parte de tu parroquia y luego recuperarla no es trabajo sencillo.
Editors han reculado y retoman las guitarras, -que por otra parte es lo mejor que saben hacer- Y en algo se agradece.
Decía lo del giro porque me temo que es probable que haya sido una de las razones principales para la marcha de Chris Urbanowics, guitarra principal y responsable máximo en crear esos muros de sonido tan característicos en Editors.
Sin embargo este The Weight of your love está muy lejos de los dos primeros trabajos de los de Birmingham. No hay un Bones o un The Racing Rats, ni siquiera un Fingers in the Factories dónde levantar un poco a la parroquia -que haya seguido siendo fiel, a pesar del desvarío musical del tercer disco...-
Podría resumir el disco diciendo que The Weight y Ton of Love son las canciones que más recuerdan a lo que fueron y que el resto se pierde entre baladas prescindibles e intentos de Tom Smith por intentar levantar un disco y un camino que parece habérsele ido de las manos.
Sugar se deja oír, la voz de Tom sigue en un estado de forma brutal y la interpretación le da empaque en bastantes momentos a canciones que no deberían trascender demasiado.
What's this thing called love? es una balada bastante mala y lo que es peor, es un intento burdo de acercarse a los peores Coldplay. Una falsa emotividad bastante innecesaria. De lo peor del disco.
Honesty no está ente las peores del disco, pero desde luego no levanta la situación como debiera.
Nothing es tremendamente sosa. No tiene nada, bueno si, unos violines que hace que acabes odiándolos en sus más de cinco tortuosos minutos...
Llega Formaldehyde y la cosa parece mejorar un poco. Si bien, a mi no me parece la mejor del disco como he leído en revistas y artículos especializados. Una buena canción que por cierto, fusila a Joy Division en las líneas del bajo, pero que algunos la ven cercana a Echo and the Bunnymen.
Hyena es un quiero y no puedo. Lo mismo que Two hearted spider. Un brillante pasado socavado en canciones intrascendentes. The Phone book es un medio tiempo acústico con un toque folk americano que se deja oír. Quizá demasiado larga. Como todo el jodido disco.
Bird of prey directamente es un coñazo. Un insípido final para un disco que aunque mejora a su antecesor (no era difícil) no consigue ni de lejos, acercarse ni a The Back room (2005) ni a An end has start (2007).
Mucho camino por recorrer para recuperar a parte de la parroquia.

NOTA: 5'5/10