lunes, 27 de mayo de 2013

GP DE MONTE-CARLO: UN BUEN DÍA PARA LAPIDAR A FERNANDO ALONSO



Un día para olvidar, que no cunda el pánico (por ahora…)



Que ayer en Monte-Carlo Alonso no estuvo al nivel que nos tiene acostumbrados parece poco rebatible. Su actuación en la pista monegasca distó mucho de lo que uno imaginaba después del paseo militar en el Gran Premio de España, incluso después de los primeros entrenamientos libres del jueves, en esas callejuelas viperinas y traicioneras del Principado.

Los Ferrari no mostraron ese potencial en carrera (que lo tienen, no lo olvidemos) y que no han sabido, ni han podido, plasmar en puntos en la clasificación general, tanto de pilotos, como de constructores. Y mientras, el chico tricampeón sigue sumando puntos (algunos gratis), y ampliando una ventaja, que por prestaciones mecánicas con la competencia, parece desmesurada.

Ferrari ha comenzado la temporada con un coche que le permite luchar por victorias en todas y cada una de las plazas en las que ha habido que torear hasta la fecha con la única excepción de Mónaco.

Y no preocupa realmente el hecho en sí de no ser competitivos en Mónaco. Un circuito con unas características específicas que los coches no vuelven a encontrarse en todo el calendario, y que por lo tanto, tampoco puede servir como punto de partida para lo que veremos, por ejemplo, en Canadá en dos semanas.

No intuyamos más de lo necesario, porque con casi toda seguridad, Ferrari debería volver a ser competitiva en el Gilles Villenueve. Al tiempo.



Mercedes realiza un test con Pirelli con el W04 y se lía una gorda en el Paddock



La preocupación de los rojos tiene que tener las miras un poco más largas que lo sucedido ayer en Mónaco…

Pirelli vuelve a ser el centro de atención después de lo que supimos ayer (Ferrari y Red Bull lo sabían desde el sábado por la noche). La prueba realizada por Mercedes y Pirelli en Barcelona después del Gran Premio de España ha desatado un escándalo de proporciones bíblicas.

Parece claro que si Ferrari y Red Bull han saltado a la yugular de la escudería alemana es porque han visto alguna irregularidad flagrante en todo este entuerto. Por otro lado, no se entiende como, con los espías que pululan por el Gran Circo, Ferrari y Red Bull hayan tardado casi dos semanas en conocer el hecho en cuestión.

No tiene pinta de que Mercedes se vaya a jugar una sanción, (que no solo podría ser económica) sin la certeza clara de que podían utilizar el coche actual en el dichoso test.

Muchas interrogantes que la FIA tendrá que despejar, y que conociendo las cloacas del susodicho organismo, se antoja como una lotería hacer a día de hoy un pronóstico de lo que pueda suceder en las próximas semanas.





La carrera



Si alguien al que no le gusta la Fórmula1, por error, claro está, se tropezó ayer con la carrera de Monte-Carlo, desde luego, la F1 perdió un futuro “cliente”, y es que la carrera de ayer fue un verdadero despropósito en cuanto a espectáculo en pista.

Lo comentaba ayer por twitter (¡y me gané un buen puñado de unfollows!), si alguien puso la pimienta en Mónaco fue Alonso. El español, desdibujado, con un Cavallino fatigado, nunca dio la sensación de poder alcanzar un buen puñado de puntos y de salvar las penurias de una clasificación, que en Mónaco te condena en carrera a depender más de las desgracias de tus contrincantes, de lo que pueda tu coche ofrecer en pista.

En Ferrari llevan dos años hablando de mejorar en clasificación. Dos años después, la situación sigue en barrena.

Con una P6 en Qualy no era difícil adivinar que la carrera del español por las callejuelas monegascas iba a ser un viacrucis y que solo una estrategia perfecta y grandes dosis de suerte podrían remendar la presumible sangría de puntos respecto a Vettel (P3 en parrilla) con la que iba a salir Fernando del Principado.

Lo que no imaginábamos fue que Fernando anduviese extrañamente despistado, abriendo puertas en curvas en las que si el piloto de delante no quiere, el de atrás (si no eres Pérez, y pretendes no arruinar la carrera del prójimo) no tiene la más mínima opción ni siquiera de intentarlo.

Y llama más la atención que viniese de Fernando. Un piloto correoso, al que pasarlo en pista resulta complicado por lo bien que tapa los huecos. Curioso.

Pues no, ayer no estaba por la labor Alonso de que nos echásemos una siesta escuchando de fondo la procesión motorizada y después de la primera parada, sucumbió a la torrija que presenciábamos los telespectadores y le regaló a Pérez, a Button y a Sutil unas posiciones en pista, que directamente se convierten en puntos extra para Vettel.

La famosa acción de Pérez es más justificable. El desbocado piloto de McLaren le había avisado a Fernando vueltas antes pasando a Button en el mismo punto. Fernando seguía al tran-tran. Cerquita de Kimi pero sin incordiarle en ningún momento, extrañamente conservador, extremadamente lento.

Y pasó lo que se veía venir. Pérez muy forzado, pero emparejado al Ferrari le metió el coche (con poca delicadeza) obligando a Fernando a saltarse la chicane. Es cierto que si Fernando no se salta la chicane el toque es inevitable, también es cierto que Fernando estaba tentando a la suerte con su inconformismo y que como reconoció después en el corralito “Pérez hace lo que hacía yo en 2008 cuando sabía que no luchaba por ganar el mundial, jugársela…”

Ahora bien, en esa acción, y viendo después la de Kimi y Pérez (en el mismo punto), a mi el que Fernando tuviese que devolverle la posición al de McLaren me parece injusto. Repito, si Kimi saltándose la chicane no tuvo que devolver la posición, parece obvio, que Fernando tampoco debió devolverla.

Poco después el regalo en la Rascasse a Button confirmaba que ayer no era el día de Fernando y que los Antis saldrían de las ciénagas para atizarle al español de lo bueno.

Y luego vino el adelantamiento de Sutil en la horquilla del Grand Hotel…mientras Vettel por arriba cabalgaba hacia 18 puntos que convierten en 29 la diferencia entre el alemán y el español en la clasificación.

El toque entre Pérez (acabó retirándose vueltas después) y Raikkonen y la parada extra del finlandés para reparar el desaguisado provocado por el mejicano en su E21 le proporcionó a Fernando una séptima plaza que se puede considerar hasta buena a tenor de lo visto en pista.

Ganó Rosberg fácil, Vettel cazó una segunda plaza con poco sufrimiento y Webber siguió con su idilio particular en Mónaco en estos últimos años. Aparte de Fernando, los grandes derrotados del día fueron Hamilton (un Safety Car le arruinó el podio) y Kimi, que terminó en P10, cuando marchaba en P5 antes del toque con Pérez.

En dos semanas llega Canadá. Allí las cosas deberían volver a lo visto en Barcelona. Digo deberían porque falta saber el rendimiento conseguido en ese famoso test en Montmeló (quedan vigilados desde ayer por la FIA y pendiente una resolución) por Mercedes y si la poca degradación vista ayer en los coches de Rosberg y Hamilton se debe a las características del circuito o a un paso delante  de la escudería alemana…

martes, 21 de mayo de 2013

PRIMAL SCREAM: More Light (2013)



More Light, el nuevo trabajo de Primal Scream, parece sacar de las tinieblas (tímidamente) a una banda que desde XTRMNTR (2000) padecía un estancamiento musical bastante profundo.

Gillespie y compañía toman aire, se agarran a la psicodelia y fabrican un disco coherente en el que ninguna canción está de más. Pero no se preocupen, aunque en pocas dosis, Gillespie y compañía también dejan hueco a lo que mejor saben hacer, ese rock-punk anfetamínico (Hit Void) repetitivo que lo retuercen hasta la extenuación.

Reformados en lo personal (Gillespie lleva sin probar una gota de alcohol desde hace cinco años) los escoceses se reinventan en lo musical, aunque mezclando todos esos estilos de los que han ido haciendo muy reconocible el estilo de Primal Scream. Por mucho que suene a revolución musical, las señas de identidad de la banda se mantienen intactas. Intuyo que de este reto han salido victoriosos. Y no era fácil.

sábado, 18 de mayo de 2013

LAS CLOACAS DE LA FIA

 

Después de aquella bochornosa penalización en Monza 2006 por ¿”obstaculizar”? a Massa (¡Alonso marchaba 100 metros por delante del brasileño!) en la sesión de clasificación del Gran Premio de Italia, el español estupefacto y hasta los mismísimos se plantó y se arrancó ante la prensa con una frase demoledora: “Ya no consideraré nunca más la Fórmula 1 como un deporte”. El domingo apareció por el circuito con el pulgar hacia abajo, en clara referencia al robo que había sufrido la tarde anterior.

A la FIA siempre le ha gustado marcar la pauta y el destino de los campeonatos. Es un tic que tiene. A veces se nota un poco menos, y otras, como en estos últimos años de supremacía Red Bull, pelín más. Una decisión en las cloacas de la FIA, una prohibición de algún elemento innovador (Mass Dumper de Renault en 2006, por poner un ejemplo…), hacer la vista gorda con alguna nueva genialidad de Newey, de esas que se escapan como culebras del lúgubre reglamento de la Fórmula 1, pasar por alto una sanción (Suzuka 2012 con Vettel en clasificación), cambiar en la séptima carrera unos neumáticos que no favorecen a según qué equipo… Las formas son muchas y variadas.

A la FIA la opinión del aficionado y de los equipos se la trae al pairo. Si nueve de once equipos dicen que los neumáticos están bien y que no hay necesidad de cambiarlos… la FIA va y los cambia. Aquí paz y después gloria. Reunión entre Hembery, Bernie y Horner y unas cuantas apariciones de Marko en prensa quejándose de lo dura que es la vida en Red Bull a día de hoy, que si podrían ir medio segundo más rápido que el resto con otro neumáticos, que si esto ya no es Fórmula 1… y ¡chas!. Todo cambiado. Quien no llora no mama. Y quien es rico y poderoso y tiene a la FIA enganchada por las partes nobles siempre acaba saliéndose con la suya. Es fácil.

Es de todos conocido que para la FIA es extremadamente necesario que Red Bull siga inyectando dinero en el automovilismo, no sólo en la Fórmula 1, en el automovilismo en general. Con la crisis que hay, tener a un nuevo rico poniendo pasta en TU negocio siempre viene bien. Los malpensados ya hablan de que la FIA necesita (y quiere) tener contentos a Red Bull y de ahí que se cambien a partir de Canadá unos neumáticos que TODOS los equipos conocían desde pretemporada.  

La situación si no fuera esperpéntica produciría hasta sonrojo. Los equipos que han hecho bien su trabajo en pretemporada, y que se han ocupado de que su monoplaza mime unas ruedas que se iban a antojar como pilar fundamental en el rendimiento vuelta a vuelta quedan penalizados de ipso facto. Los que se preocuparon más de hacer un coche veloz que se merendara a la Pirelli en un suspiro pueden salir airosos de su mal hacer.

En Canadá se verá en que medida va a afectar el nuevo compuesto de Pirelli (más duro) a los equipos que a día de hoy se juegan los cuartos en el mundial.

Presumiblemente Lotus debería ser la gran penalizada y Red Bull podría ser la gran beneficiada de esta merienda de negros que es la FIA.
En Ferrari parecen andar tranquilos, su coche es bueno, el ritmo de carrera es demoledor y el tacto del F138 con las Pirelli es exquisito, por tanto y en principio, poco o nada debería cambiar para ellos.

En las cloacas de la FIA (si Red Bull dan ese paso adelante que se les presupone con las nuevas gomas) se podría estar cocinando a fuego lento el cuarto título de Vettel. Tiempo al tiempo.
  




miércoles, 15 de mayo de 2013

GP DE ESPAÑA 2013: Un día en las carreras




Parte 1: LA CARRERA



Fernando se adjudicó en el Gran Premio de España su segunda victoria del curso, la número 32 de su carrera y vio como se reducía la ventaja de Vettel en la clasificación general hasta los 17 puntos.

El español con un ritmo endiablado del F138 durante todas las partes de la carrera controló perfectamente la sombra de Raikkonen (alargada) que (con el permiso de la FIA/Pirelli/Bernie) se postula como un candidato muy serio a luchar en 2013 por el título mundial.

Lotus es el equipo que mejor cuida las gomas (con diferencia) de toda la parrilla y Raikkonen aprovechó esa circunstancia para ahorrarse una pasada por el box (como en Melbourne) y cazar una segunda plaza que le deja a 4 puntos de Vettel en la general.

La victoria de Alonso comenzó a fraguarse en la salida. El doble adelantamiento a Hamilton y a Kimi en la curva 3 fué para enmarcarlo.

En la arrancada Fernando llegó a emparejarse con Vettel, pero los zigzagueos constantes entre los 4 de arriba llevaron al español a no arriesgar más de la cuenta y a guardarse algo de KERS para la salida de las curvas 2 y 3. Hecho. A la salida de la curva 2 ya está encima de Kimi y en la 3 lo pasa por fuera, lo mismo que hace con un Hamilton más preocupado del interior que del exterior. Primera parte del trabajo hecho.

Como se sospechaba desde los libres, el ritmo y la degradación de Mercedes los iban a condenar en carrera.

Alonso se pegó como una lapa a Vettel, que no conseguía pasar a un Rosberg que comenzaba a evidenciar graves problemas en sus gomas.

Hamilton por detrás comenzaba su particular vía crucis (finalizó la carrera en P12) y rápidamente se descolgó del trío de cabeza.

La primera parada en boxes fue clave. Fernando adelantó a Vettel y una vuelta después le quitaba las pegatinas a Rosberg a final de la recta de meta. Vía libre.

Fernando comenzó a fabricar un colchón de tiempo para cubrirse de un Raikkonen que iba a ahorrase 20 segundos y que podría ser un rival correoso a final de carrera.

El español con un colchón de unos 17 segundos entró a hacer su tercera pasada por boxes y salió por detrás de Kimi con 2 segundos de desventaja pero con neumáticos nuevos. Dos vueltas después despachó a Raikkonen y volvía a liderar la prueba. El trabajo estaba hecho. A Fernando y a Kimi les quedaba una parada, pero el intratable ritmo del F138 era demasiado para el Lotus de Kimi y la distancia entre los dos se estabilizaba entre los 9 y los 10 segundos.

El potencial del F138 colocó a Massa en una magnífica tercera plaza por delante de Vettel. La carrera del brasileño también fue para enmarcar. Salía en P9 (P6 en Q3) por haber obstaculizado a Webber en la Q2 y llegó en muchas fases de la carrera a marchar segundo.

De Vettel y de Red Bull se sacaron dos cosas bastante claras en Montmeló. 1- A Ferrari y a Lotus no les van a permitir que en pretemporada hicieran bien su trabajo y acertaran con el desgaste de las Pirelli y en Canadá se anuncian nuevos cambios en las gomas, que obviamente, deberían beneficiar a Red Bull y perjudicar (claramente) a Lotus y a Ferrari. La reunión entre Horner, Bernie y Hembery parece que empieza a dar los resultados deseados. 2- Una mala estrategia privó a Vettel, quizá, de alcanzar la tercera plaza. Pero hubo un momento de la carrera en que el alemán con neumático nuevo y Fernando con uno usado (en Q1) no conseguía acercarse al español, incluso Fernando ampliaba su ventaja con bastante suficiencia, lo que indica que el ritmo de los Red Bull tampoco era como para tirar cohetes.

Lo de Mercedes fue ridículo. Después de copar la primera línea de parrilla con bastante claridad el sábado, el domingo se diluyeron como azucarillos. Rosberg acabó en P6 y Hamilton en ¡P12! Con una exagerada degradación de sus Pirelli y con un ritmo en el vuelta a vuelta muy poco alentador.

Los cambios de Pirelli para Canadá deberían hacerles mejorar bastante. Su velocidad a una vuelta es indiscutible, su poco tacto con las gomas también. La FIA/Bernie salen al rescate y probablemente volverán a ser un enemigo a tener en cuenta en un futuro muy cercano.

La semana que viene llega Mónaco. Un circuito en el que la calificación del sábado te da el 50% (siendo generosos) de tu posición al final de carrera y en el que presumiblemente Mercedes podrían ser un hueso duro de roer si vuelven a dominar el sábado con mano de hierro. Por tanto, a Ferrari, con un bólido extremadamente competitivo los domingos, solo les queda mejorar a una vuelta y rezar para que los cambios en las gomas de Pirelli no les den alas a unos Red Bull más preocupados en ganar batallas en los despachos, que de vencer a un Alonso, ahora si, con un Ferrari DECENTE. Miedo, se llama.








lunes, 6 de mayo de 2013

CRÍTICA DE DISCO: THE STROKES "COMEDOWN MACHINE"


Para empezar como dios manda esta crítica debería postularme desde un principio. Me gustan The Strokes. Me gustan bastante. Cada nuevo trabajo es un giro de guión del que siempre acabas rascando algo. Alguna melodía, algún riff y siempre (o casi siempre) discos bastante regulares. Algo que creo es su principal activo a día de hoy. De la jóven discografía de The Strokes (este Comedown Machine es su quinto trabajo) ningún LP de la banda neoyorquina se puede calificar como un manifiesto desastre
Es obvio que This is it contenía una cantidad ingente de singles potenciales, y que igualar ese primer álbum se antoja misión imposible, pero The Strokes no parecen sentirse demasiado presionados, hacen la música que le interesa ahora a Casablancas (maestro de ceremonias) y eso pasa por meter la cabeza en los 80's y abrazar a los clásicos: Duran Duran o A-Ha. Poco más.

Como decía antes, soy de los que en Room on fire, First Impressions of earth o Angles (bastante denostados por la crítica) siempre les saqué jugo. Es más, podría llegar más lejos y decir que tanto como el tercer disco como el cuarto me parecen trabajos bastante sobrios, con buenas canciones y que a día de hoy singuen vigentes en mi reproductor. Sin embargo, This is It o Room on Fire (los más parecidos entre si, salvando las distancias) se han ido cayendo de la lista poco a poco.

Este Comedown Machine quizá se desinfle hacia el final. Pero vamos por partes.
Comienza con unos sintetizadores bastante acertados y con unos falsetes de Casablancas que dan bastante el pego. Tap Out, All the time y One way trigger ya dejan claro que la influencia por la New wave de los 80's va a estar muy presente en el disco.
Quizá (y es lo que más se les achaca) es que Julian Casablancas desde Angles ha tomado el mando de las operaciones en The Strokes de una forma ciertamente autoritaria. Esto no suena a The Strokes por ningún lado (quizá la única concesión sea 80's Comedown Machine), suena a Casablancas por solitario, y aunque es su conjunto todo mantiene una coherencia y el disco se mantiene bastante homogeneo, el bofetón a los fans de los dos o tres primeros trabajos es de aupa. 

Decía que el disco se desinfla un poco hacia el final. 50 50 es probablemnte la peor del disco y Partners in crime tampoco llama demasiado la atención. Chances es otro medio tiempo sin pretensión, aunque me temo que Casablancas pretende hacernos creer que es la mejor del disco. Happy Endings vuelve a levantar un poco el disco y está entre mis favoritas sin duda. Call it fake, call it karma los críticos dicen que es una copia burda de Tom Waits, y puede que tengan razón, pero yo lo dejo en que es un final de disco malo se solemnidad y punto. 


NOTA 6'5/10


domingo, 5 de mayo de 2013

MONTMELÓ DAYS. Primera visita, 2004.


Recuerdo perfectamente la primera vez que me topé de frente con el rugido ensordecedor de un monoplaza de Fórmula 1. Andaba yo ubicandome en la tribuna F del anodino circuito catalán cuando salía de boxes el Ferrari número 1 de Michael Schumacher. Fué tremendo. Ese petardeo en la primera frenada se te queda marcado a fuego. Eran los libres 2, y el año, el lejano ya 2004. Un año en el que un joven asturiano comenzaba a fabricar ese movimiento llamado Alonsomanía.

La clasificación recuerdo haberla vivida con cierto desánimo. Alonso marcó un P8 que nadie esperaba. Nos fuimos al hotel con una cierta desazón. La dificultad para adelantar en Montmeló daban prácticamente por cerradas sus opciones de brindarnos un podio.

Mi localidad en carrera era la tribuna G. La zona del estadio. En mi opinión, y después de haber recorrido varias tribunas, es la mejor zona. Es la zona con mayor visibilidad y los monoplazas pueden llegar bastante pegados a la frenada de La Caixa, uno de los pocos puntos de adelantamiento.

Estuvimos recorriendo todo el circuito antes de la carrera. En la recta principal los equipos montan unos stands en los que podías practicar cambios de ruedas, ver maquetas de los monoplazas a tamaño real, jugar en los simuladores y por supuesto, dejarte unos buenos euros en merchandising.

La pimienta de la carrera la pusieron Trulli y Fernando en su batalla por la tercera plaza del cajón. En la zona del estadio Fernando se pegaba a su compañero como una lapa, pero sin opción clara de adelantamiento, tampoco arriesgó más de la cuenta. Al final doblete de los Ferrari de Schumacher y Barrichello y podio para Trulli con Fernando a menos de 7 décimas del italiano.

Uno de los problemas (lo viví en 2004 y 2007) fué no tanto la llegada al circuito (madrugamos), sino la salida del recinto. O sales un par de vueltas antes (y ni eso) o ya puedes armarte de paciencia y rezar para que tu coche esté cerca de la salida (en un parking que vale 15 pavos) .

Peajes, atascos, alojamiento y tener un Gran Premio en mi ciudad hicieron que no pisase Montmeló desde 2007. Este año, y después de que Valencia haya decidido (hasta la fecha) no albergar otro Gran Premio, decidimos volver a Montmeló, esperando que se hayan subsanado ciertas deficiencias en cuanto a logística y por supuesto, esperando que Fernando nos brinde una victoria tan épica como la que vivi en el VSC en 2012.